Vida interior
Comparto mi cama
con mi esposo,
un inhalador para el asma,
y a menudo, bajo las almohadas,
dos plumas. La vida nunca
ha sido muy buena. En la mañana
me levanto y están las tazas
y los platillos: uno siempre
acompañado del otro.
Me siento afortunada de saber
cómo se siente una taza de harina.
La forma en que esta harina,
con agua, se vuelve pan.
Con huevo, pastel.
Suscríbete para recibir actualizaciones
Comentarios
Más de Jenny Bornholdt
Los más leídos
- Lluvia sobre el tejado de Tayi Tibble 1.2k visitas
- A mi hermano gemelo de Ian Wedde 1k visitas
- Pensamientos en torno a un proverbio sufí de Hone Tuwhare 818 visitas
- La muerte de Sócrates de Michael Jackson 711 visitas
- Desempleo de Tayi Tibble 673 visitas
- Estas flores blancas de C. K. Stead 539 visitas
- Hierro salvaje de Allen Curnow 482 visitas
- Incidente de Fleur Adcock 451 visitas
- ¿Por qué no hablas conmigo? de Alistair Campbell 431 visitas
- Instrucciones para leer un poema de Glenn Colquhoun 392 visitas
- Vida interior de Jenny Bornholdt 340 visitas
- Amigo de Hone Tuwhare 338 visitas

Rogelio Guedea